San José modelo de creyente fiel

Es impresionante constatar que al escudriñar las escrituras no encontramos ninguna palabra en boca de San José, se le conoce como el “Santo Silencioso”.
El caso de José el carpintero nos demuestra que podemos alcanzar la Santidad sin pronunciar discursos o proclamaciones conmovedoras.

José no dice palabra en los evangelios no tanto por que no tenga nada que decirnos, sino más bien porque su vida entera ya es un mensaje poderoso que nos cuestiona e inspira.
Desde el silencio él nos anima a ser fieles y atentos a la voluntad de Dios, su obediencia inmediata para responder a la voz de Dios, nos puede impresionar. ¿Cómo tomar decisiones tan radicales que afectarán su vida y la de sus seres queridos más cercanos? La respuesta es sencilla, José sabia reconocer la voz de Dios y discernir correctamente por encima de sus temores, o criterios cuál era la voluntad de Dios.

José se destaca por su compromiso para con su familia, él está consagrado y convencido en proteger su hogar, es el hombre justo que irradia ejemplo de santidad y modelo de creyente. Hoy la Iglesia entera está bajo la protección de nuestro querido y casto San José, lo cual nos pide profundizar una espiritualidad que nos llama a la contemplación para luego salir en misión.
Su fidelidad lo lleva a renunciar a sus propias decisiones o conveniencias, José es llamado por el Altísimo para resolver las cosas a la manera de Dios, se requiere valentía y determinación para salir de la seguridad familiar para convertirse en un extranjero y fugitivo en Egipto.

José nos demuestra que lo más importante no es lo que decimos, sino lo que hacemos. Abramos, por tanto, nuestros hogares a tan bella inspiración de amor y fidelidad a Dios.
San José, ruega por nosotros.